Los permisos que requiere el monumento han desatado un debate sobre los fines que tiene la Universidad San Sebastián con el proyecto. Al problema se han sumado urbanistas y arquitectos, que cuestionan el accionar del vicerrector del establecimiento, quien designó a su hermano para esculpir la obra.
A comienzos del mes de octubre, la obra en honor al fallecido pontífice Juan Pablo II llegó a la luz pública debido a que no cumplía con los requisitos que plantea el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN). A raíz de esto, hoy es conocido los financiamientos y manejos que ha tenido la Universidad San Sebastián (USS) entorno al proyecto que se va a llevar acabo en el ex-.Parque poeta José Domingo Rojas Gómez, que ahora se llamaría parque Juan Pablo II.
La escultura, que erróneamente se ha dicho que sería ubicada al frente de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, tendrá su espacio a metros de la feria artesanal justo en frente de la antigua capilla del Liceo Alemán. Los 13,5 metros de estatura, 6 metros de base y los 7 metros de cuerpo que tiene, no encajan con los requeridos por el CMN. Debido al golpe ambientalista que puede generar una obra de tal magnitud, urbanistas y arquitectos se han sumado al debate sobre si se puede o no, establecer el monumento. Según Héctor Valdés, Luis Izquierdo, Cristián Fernández, Christian de Groote, Cristián Valdés y Mario Pérez de Arce, seis premios nacionales de arquitectura en Chile:
"La gravedad de esta intervención en un espacio público por un ente privado, destruye un parque consolidado".
Es por esto que dos comisiones del CMN: La Comisión de Arquitectura y La Comisión de Patrimonio Histórico, tienen que aprobar primero que todo la estatua en sí. La primera se encarga sobre el tema urbano, específicamente si armoniza con el entorno, ya que debe estar relacionada con lo que está a su alrededor; la segunda estudia las dimensiones del monumento público. Oscar Acuña, quien es secretario general del mismo consejo, dice que cualquier monumento requiere un permiso previo antes de comenzar a construirlo, y que le es extraño que la USS no haya mandado el expediente del proyecto antes, cuando la propia municipalidad sabe sobre aquel requerimiento.
Si el permiso le es otorgado, el 11 de noviembre próximo, fecha en la cual se tomara una decisión final del caso, la estatua se presentaría al público en abril del 2010, justo cuando se cumplan 23 años de la visita del Papa a Chile
La historia del proyecto
En su segundo período como alcalde de Recoleta, el militante UDI, Gonzalo Cornejo cedió a la Universidad San Sebastian una preadjudicación del parque, luego que ellos presentaran un proyecto, a pedido del propio alcalde, de renovación del lugar a la municipalidad. Esta iniciativa contempla además del monumento, estacionamientos subterráneos y una restructuración completa de los puestos de trabajos de los artesanos.
Para ese entonces la idea fue aprobada por la junta de vecinos y una ceremonia simbólica fue llevada acabo en diciembre del 2007, en donde se puso la primera piedra en presencia del monseñor Ángelo Sodano.
Hoy, los artesanos son una de las agrupaciones que apoyan el plan. Alejandro Reyes, presidente del grupo mayoritario de los artesanos de la plaza afirma que esta remodelación, en conjunto con la obra, promueven el turismo del lugar y que si fuera por él, la estatua tuviese que haber sido aun de mayor tamaño, debido a la guerra que libró a Chile contra Argentina, y además de todo lo que hizo por la humanidad.
El monumento en un comienzo, según la USS, fue pensado como una replica de la escultura del Pontífice erigida en la Basílica de Guadalupe, en México, la que con cinco metros de altura es, hasta ahora, la figura más alta que represente a Juan Pablo II. Al no ser aprobado, Daniel Cordero, quien es hermano del vicerrector de la USS y escultor de la obra, presentó algo referente al ya fallecido Papa. Su trabajo refleja, desde su propia perspectiva, un rostro diferente del que se le vio siempre.
El Director Nacional de la Dirección de Asuntos Estudiantiles (DAE) de la USS, Pablo Desbordes, señaló que el monumento es parte del proyecto entre la Universidad y el municipio de Recoleta, y que los artesanos son solo beneficiarios de esta remodelación. Para el ex- seminarista de los Legionarios de Cristo, quien permaneció nueve años en aquella institución, Juan Pablo II fue el Papa más moderno y el que ha hecho más por la humanidad, y es por eso que se merece un reconocimiento como el que se lo esta brindando la universidad.
Los intereses que genera el plan
Cristian Boza, decano de arquitectura de la universidad, ha criticado a la institucionalidad patrimonial del país, debido a que el proyecto al estar financiado por recursos privados no debería pasar por las regulaciones de la CMN. Esto le ha traído más de un reproche desde distintos ámbitos de la sociedad chilena.
La Fundación Defendamos la Ciudad, por medio de uno de sus integrantes, Patricio Herman, plantea que el parque no cambie de nombre, ya que al igual que el desmesurado tamaño de la obra, todo esto sería un deseo privado y no representaría la decisión de los vecinos del barrio. Herman y la fundación no son los únicos que están en contra del proyecto de la USS.
Lo que causa controversia es que la concesionaria dueña de la construcción de los estacionamientos, Bellavista S.A., estaría relacionada con la USS y también con el levantamiento de dos edificios de gran magnitud que se encuentran al lado del campus universitario. Cabe mencionar que la designación de Daniel Cordero como escultor de la figura del Papa ha desatado controversia, debido a que es el hermano del vicerrector de la entidad universitaria y su idea no habría pasado por un concurso, procedimiento que se ejerce en todo tipo de proyectos relacionados con las esculturas públicas.
Desbordes, ex- presidente juventud UDI, señala: “No sé por qué se le ha dado tanta importancia a ese hecho (sobre el escultor), él trabaja con alumnos de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Chile. Se le ofreció el trabajo luego que presentara un proyecto serio y que después fuera aprobado por la universidad”.
La USS, al tener la preadjudicación por parte de la propia municipalidad, tiene la ley a su favor, ya que Recoleta tiene la tuición de todas sus plazas y espacios públicos. Referente a esto la CMN señala que no toda obra financiada por privados con fines conmemorativos tiene el derecho a ser aprobada, por qué se crearía un caos: la gente podría hacer un monumento a dirigentes comunales en la vía pública o hasta a sus propios antepasados. Es por eso que ellos cumplen el rol de filtro en estos temas.
Otro factor que ha suscitado polémica son los carteles publicitarios a la entrada del Barrio Bellavista. Estos opacan la obra arquitectónica que representa la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, y hasta el día de hoy no hay ley que los haya retirado del sector. Esto también ha sido usado por los que están a favor del monumento, ya que tiene la medida de un edificio de cinco pisos y no es mucha la diferencia que tiene con los anuncios publicitarios.
Fuentes:
· Alejandro Reyes, Presidente del grupo mayoritario de los artesanos.
85545082. motoale@live.cl
· Pablo Desbordes, Director Nacional de la Dirección de Asuntos Estudiantiles (DAE) de la USS
88036545.